El delantero Didier Drogbá marcó el gol más importante de la historia del Chelsea tras consagrarse campeón por primera vez de la Champions League. A sus 34 años, logró el objetivo que se le venía negando desde su llegada en 2004. ¿Será su último partido en el club?
Indescifrable en sus movimientos, su potencia es uno de los factores claves de su juego. De espaldas al arco, es uno de los mejores. Asiste de primera y aguanta bien el balón, obligando a sus rivales a cometerle recurrentes infracciones. Tiene sentido común del juego e interpreta muy bien los movimientos de sus compañeros. En el área, es determinante por naturaleza, gracias a su gran manejo de los dos perfiles y juego aéreo. Es la máxima expresión de los manuales del delantero.
El delantero marfileño Didier Drogba llegó en 2004, a cambio de 24.000.000 de libras esterlinas. Después de John Terry y Frank Lampard, es el de más antigüedad junto a Petr Cech. Desde su llegada, se convirtió en un jugador clave a base de enormes rendimientos. Levantó tres Premiership, cuatro FA Cup y dos Copas de la LIga. Además, convirtió las siete veces que pisó Wembley por finales.
Y esta vez, en Allianz Arena, anotó su nombre en los registros de la UEFA. La final de Champions del 2008 fue sin duda una de las agudas manchas de su carrera, donde fue expulsado y, imperturbable desde afuera del campo, vio como se consagraban sus rivales.
Cuatro años más tarde, ese anhelo que parecía inalcanzable, terminó convirtiéndose en realidad. Pese que el argentino Lionel Messi fue el máximo anotador del certamen con 14 goles, ocho tantos por encima de Didí, fue la Copa del marfileño. Su excelente porte apareció en los octavos de final para abrir el camino que le permitió a su equipo remontar el 1-3 en Italia; marcó el gol decisivo en Stamford Bridge en la ida con Barcelona; y sacó chapa de crack anticipando todas sus marcas para fusilar de cabeza a Neuer, en la gran final.
El último penal de la seria le correspondía. Tan sólo con tres pasos de carrera, acomodó su remate al palo izquierdo de Neuer. Estaba destinado a convertirse en el héroe de la noche. Era justo que el fútbol homenajeara sanamente semejante muestra de sacrificio y humildad. De personalidad más cauta, reservado a la hora de manifestar sus sentimientos, largó un llanto puro de emoción frente a la atormentadora ovación de sus seguidores.
Fue una reconciliación amorosa con la afición, ya que el año pasado fue muy criticado por inestables rendimientos. No obstante, su futuro a estas horas es incierto. Drogba rechazó dos ofertas para extender su vínculo, porque el magnate ruso le ofreció un año de contrato, cuando el marfileño estaría dispuesto a renovar por dos. A todo esto, Barcelona se metió en la negociación y podría realizar una oferta en los próximos días. Después de la consagración, ¿Estará dispuesto Abramovic a satisfacer las peticiones del delantero? Todo pareciera indicar que el símbolo Blue vestirá otra camiseta la próxima temporada.
