Actualiza tu navegador!

18 de diciembre del 2011 a las 5:16 PM

Manchester City se quedó con el duelo de estilos

Por Ezequiel Tortorelli.-

El salvador. Joe Hart fue figura y evitó que el Arsenal se lleve algo del Estadio Ciudad de Manchester

Con el gol de David Silva, el equipo de Roberto Mancini obtuvo un triunfo de oro para mantenerse como líder de la Premier League. Arsenal jugó un gran partido, pero las individualidades de los Citizens marcaron la diferencia.

En el mes de noviembre, el Manchester City presentó los estados contables correspondientes a la temporada 2010/2011. El balance arrojó un déficit impactante de 197 millones de libras. Muy pocos equipos pueden tolerar, financiera y económicamente hablando, semejantes pérdidas. Sin la financiación del Abu Dhabi United Group, persona jurídica creada para instrumentar los deseos del joven Jeque Mansour, esto no sería posible. No hace falta profundizar mucho más para darse cuenta que este tipo de situaciones generan una desigualdad ab initio en relación a la gran mayoría de los clubes de Europa, afectando la competitividad. Arsene Wenger dijo en 2005 que el Chelsea está “dopado financieramente” a partir de recursos ilimitados que generan una presión inflacionaria en el mercado injusta para el resto. “Pueden ir a ver a jugadores como Gerrard y decirle: ¿cuánto ganás? Te pagaremos el doble”. Este escenario deja casi indefensos a la mayoría de los clubes.

Tras conocerse la mencionada información sobre los números del City, el diario inglés The Guardian publicó una nota de David Conn relativizando esta presunta ventaja del equipo de Manchester. Se argumentó que la pretendida autosuficiencia financiera del Arsenal ha sido posible en buena parte (tras la construcción del Emirates Stadium) gracias a la venta de propiedades aledañas al estadio en el norte de Londres. Con arguye que el accidente geográfico de ser un club establecido en la ciudad de Londres, donde el valor de las propiedades es de los más altos del mundo, es otra ventaja, esta vez a favor del Arsenal. Por más que objetivamente esto es cierto analizado estrictamente desde los números, no es menos cierto que el Arsenal tiene cierto mérito por haber llevado a cabo un proyecto desarrollo inmobiliario para recaudar fondos que otros clubes no hacen. Esto es lo mismo que sostener que un club tiene ventajas sobre el resto por el hecho de tener muchos hinchas y por tanto generar un ingreso mayor gracias al merchandising. Amén de estas apreciaciones también vale decir que el lugar donde un club decide asentarse no puede ser objeto de regulación por parte de la FIFA o la UEFA bajo ningún concepto. David Conn nos retrotrae al viejo dilema del huevo o la gallina. Los obreros del Royal Arsenal de Woolwich que fundaron el club gunner hace 125 años eran ajenos a todo este tipo de consideraciones. La faz comercial de los clubes era inexistente y una realidad hoy tan obvia como el profesionalismo en el fútbol era por entonces inimaginable.

El edificio que comporta la estructura del fútbol europeo ha mutado paulatinamente para ir conformando la realidad de hoy. Es ésta la premisa que ha regido también a la sociedad inglesa a través de los siglos. Los liberales conservadores precursores de la Revolución Gloriosa de 1688 en Inglaterra impulsaron el cambio a partir de pequeñas y pacientes correcciones a los errores de la estructura de la sociedad de esa época (el Antiguo Régimen). La realidad de cualquier momento dado de la historia no es una casualidad cósmica, es el resultado de años de historia, tradiciones y costumbres que han pasado de generación en generación. El fútbol (para la mayoría de los clubes) es prueba de esta evolución, como lo prueban los distintos cambios a través de la historia. La Revolución Francesa, (tal vez el acontecimiento más importante de la historia humana) en contraste a lo expuesto buscó construir una sociedad ex novo, es decir, buscó derribar el edificio de la estructura social del Antiguo Régimen y sus monarquías absolutistas por completo, para reemplazarlo por una nueva sociedad renovada y más justa. Es exactamente esto lo que han logrado equipos como el Manchester City y el Chelsea, han construido equipos de fútbol ex novo, casi desde cero. La gran diferencia con la Revolución Francesa (además de los obvias que no hace falta aclarar) es que ésta costó la vida de miles de franceses luchando por un ideal. La “Manchester Revolution” como la llaman en Inglaterra solo costó dinero, y en sumas que no tienen mayor relevancia para quien lo aportó. Es justamente esto lo que muchos cuestionan, la introducción de una variable que sin dudas constituye una auténtica excepción. Hoy no hay muchos clubes en el mundo que puedan contar con una financiación como la del Manchester City. Como si fuera poco, el Abu Dhabi United Group busca blindar a su equipo de las reglas de fair play financiero de la UEFA, a implementarse en 2013. Estas reglas no ponen límite a los gastos que sean producto de acuerdos de sponsoreo, entre otros ítems. Arsene Wenger se encargó de denunciar el acuerdo publicitario entre el Manchester City y la aerolínea Etihad para que sea investigado por la UEFA. El City cerró un contrato que le da 400 millones de libras a lo largo de 10 años en concepto de sponsoreo de camiseta y nombre del estadio. Esta cifra impresionante supera por mucho a la del convenio del Arsenal, que por el mismo concepto recibe de parte de a firma Fly Emirates 90 millones de libras en 15 años. No hay forma de justificar semejante diferencia. Las vinculaciones entre Etihad y el Abu Dhabi United Group son motivo de sospecha para muchos. La UEFA no se ha pronunciado en contra del equipo de Manchester por el momento.

El deterioro que sufre la competitividad a nivel general es innegable. Desde que somos muy jóvenes e inocentes nuestros propios instintos buscan la competitividad comprendida en un sentido sano. Cuando un grupo de chicos se junta a jugar al fútbol los capitanes elijen los equipos optando por un jugador cada uno en turnos, generando en consecuencia un partido que se presume será parejo y entretenido. Ningún sentido tiene una liga como la de España por ejemplo, en la que la única duda desde el inicio es si el campeón es el Real Madrid o el Barcelona. La supuesta ventaja de clubes como el Arsenal de estar asentado en una ciudad como Londres encuentra su correlato en casi todos lados del mundo, el PSG en Paris, El Inter y el AC Milan en Milano o el Real Madrid en Madrid. La ventaja de contar con más hinchas que engrosen las arcas de los clubes también tiene un correlato en todo el mundo con equipo como River o Boca en la Argentina, el Flamengo en Brasil, el poderoso Barcelona en España, el popular Borussia Dortmund en Alemania o el mismo Liverpool que cuenta con un gran caudal de hinchas en toda Inglaterra. Todo esto sin contar que hoy la globalización permite aumentar el caudal de hinchas de los equipos trascendiendo fronteras, y eso depende de la buena gestión de cada club. Pero más allá de las ventajas casi únicas que el City pueda tener en relación al resto, su forma de administración encierra un peligro enteramente propio, el excesivo endeudamiento. Si al Jeque Mansour llegara a aburrirlo eventualmente su último juguete y se desprendiese de él, lo que quedaría es un club sumamente endeudado y los únicos perjudicados serían los hoy muy entusiasmados hinchas del Manchester City. El difunto profesor austriaco Ludwig Von Mises sostenía que la moral consiste en el respeto a los requisitos necesarios de la existencia social, que deben exigirse a todos los individuos miembros de la sociedad. Siguiendo esta tesis, el accionar individual no puede en modo alguno perjudicar a terceros (no sólo hinchas en este caso, sino también trabajadores) y es justamente esto lo que podría llegar a acontecer con un club sumamente endeudado como el City, sin perjuicio de que también podría acontecer en cualquier otro club, con la diferencia de que en estos existe un mayor control por parte de los socios del accionar dirigencial. Personalmente considero que afortunadamente el Barcelona (que hoy se consagró campeón del Mundial de Clubes con un 4 a 0 fenomenal sobre el Santos de Brasil) nos demuestra año tras año que la mejor cantera sigue siendo superior a la mejor chequera.

Pasando a lo estrictamente futbolístico, la fecha 16 de la Premier League enfrentaba hoy al Manchester City con el Arsenal en el estadio Etihad Airways. La realidad nos muestra que el local gracias a su exorbitante capacidad financiera puede desplegar en el campo de juego un 11 inicial de lujo, con jugadores de talento inconmensurable como Agüero, Silva o Yaya Toure. Y en el verde césped el City prevaleció en el resultado (1 a 0) sobre el Arsenal, en el juego la cuestión fue más pareja. Los cambios que se dieron en el partido a lo largo de los 90 minutos fueron en gran parte a partir de las mutaciones estratégicas y tácticas del City. La conducta del Arsenal fue más uniforme, al margen de los cambios de emergencia en defensa por la lesión de Djourou. Desde el arranque el City se encargó de explotar la debilidad obvia del Arsenal, que salta a la vista, la falta de laterales. Ésta situación fuerza a los wines de los gunners a retrasarse más de lo habitual en la búsqueda del balón. Mancini instruyó a sus laterales a ejercer una asediante presión sobre Walcott y Gervinho, sabiendo que una represalia por parte de los centrales laterales de emergencia del Arsenal era poco probable. La presión del local se hizo sentir en toda la cancha, desde el enérgico e implacable Kompany en el fondo hasta el loco Mario Balotelli en la delantera. El City nos ofrecía su mejor versión, con un Agüero hábil y movedizo y un Silva que es un deleite manejando los hilos de su equipo tomando siempre la decisión correcta. Tras los primeros 15 minutos, el Arsenal podía considerarse afortunado de no estar en desventaja. Pero el Arsenal se calmó al compás de Alex Song y el City no pudo sostener ese ritmo frenético. Los visitantes buscaron bajarle el ritmo al partido procesando mucho más su posesión del balón enredando así al City.  Se fueron 0 a 0 al entretiempo, con un City algo superior disponiendo de las mejores chances.

Temprano en el segundo tiempo aconteció un hecho clave. Djourou, en el lateral derecho, sufrió una lesión y fue reemplazado por el joven Ignasi Miquel (producto de La Masía catalana). Esto implicó una reforma  casi total de la defensa de Arsenal. Mertesacker mantuvo su posición en la zaga central, junto a el se posicionó el hasta entonces lateral izquierdo Vermaelen, su previa posición fue ocupada por Miquel y por último, (y aquí lo más importante), Koscielny, hasta entonces figura del Arsenal con un gran desempeño como defensor central, pasó a la derecha. El elenco de Wenger perdió muchísimo en ese intercambio, no por la innegable capacidad de Vermaelen, sino por la diferencia de rendimiento del francés, muy poco acostumbrado a esta nueva posición. Llegaría entonces el gol que definiría el partido. Balotelli recibió muy sólo por izquierda, y aprovechando la confusión de un Koscielny muy cerrado ingresó al área, se sacó de encima a Song y remató fuerte al arco. Tras la atajada con rebote de Szczęsny, Vermaelen le negó el gol al Kun Agüero pero apareció por detrás Silva para marcar el gol del equipo ciudadano. Tras el 1 a 0 el Arsenal se volcó al ataque y el City aceptó por espacio de unos 15 minutos la propuesta del ida y vuelta, del golpe por golpe y el partido se hizo muy entretenido. A Van Persie le anularon un gol por un offside muy finito, el holandés le había picado la pelota a Hart en la definición con una clase excepcional. Los visitantes envalentonados en busca del empate tuvieron sus chances pero se encontraron con un Joe Hart en gran nivel. El Mancheser City no se quedó atrás, el argentino Pablo Zabaleta, de muy buen partido, metió un zapatazo espectacular que se estrelló en el palo del arco defendido por el polaco Szczęsny. En el minuto 75 Phil Dowd no cobró un claro penal a favor del Arsenal por una mano de Micah Richards en el área. De allí en adelante el local renunció al ida y vuelta y se refugió apostando a la contra. Arshavin había reemplazado a Walcott pero el ruso no fue efectivo en sus intervenciones. Wenger quemó las naves mandando a Chamakh a la cancha en lugar de Mertesacker. Curiosamente las últimas dos chances del Arsenal estuvieron en los pies del belga Vermaelen que con 2 remates de afuera del área estuvo cerca de lograr el empate para los visitantes.

El triunfo por 1 a 0 le posibilitó al Manchester City mantenerse sólo en la punta tras el triunfo de su vecino Manchester United más temprano ante QPR. El dinero no le pudo comprar el City un lugar entre los 16 mejores de Europa pero le está dando por el momento la punta de la Premier League, a la que ha llegado a base de varias buenas actuaciones que le permiten alimentar el sueño de campeonato. En cuanto al Arsenal, que dejó una buena imagen, queda muy lejos de la lucha por el título (12 puntos) y se debe centrar definitivamente en los puestos de Champions. Para su fortuna, el Chelsea dejó puntos en el camino ante el débil Wigan que ayer le empató el partido sobre la hora. Los de Londres, bajo la dirección de Wenger desde 1996 se mantienen fieles a sus convicciones. En palabras del gran Johann Cruyff: “Es mejor fracasar con tus propias convicciones que seguir las de otro.” El tiempo dirá si la UEFA finalmente cumple y pone en vigencia sus proyectadas reglas de Fair Play financiero para tratar de generar mayor igualdad en el punto de partida de todos los clubes de Europa.

 

2 Respuestas a “Manchester City se quedó con el duelo de estilos”

  1. Pablo dice:

    Excelente articulo. El partido fue bueno, pudo ser para cualquiera. Lamentablemente no fue para el Arsenal, que de todas maneras dejo una buena imagen, especialmente cuando uno piensa en lo que fue el último United – City.

Deja un comentario