Los Magpies se impusieron con total claridad por 3 a 0 sobre Stoke City en el Saint James Park Stadium y colocaron cuartos en la tabla, en puestos de play-off para la UEFA Champions League. Yohan Cabaye marcó un doblete y fue una de las piezas claves en el partido.
El equipo de Alan Pardew continúa siendo una de las grandes revelaciones del campeonato. Con la victoria en el día de hoy ante el Stoke, alcanza su sexta victoria consecutiva y se coloca en un privilegiado cuarto puesto, a tan solo tres puntos del Arsenal (por ahora, último clasificado directo a Champions League).
Desde el comienzo del partido, los Magpies fueron claros dominadores del encuentro pese a no tener una clara idea de cómo atacar. A veces intentaban salir jugando con la pelota dominada desde la defensa, y a la jugada siguiente mandaban un pelotazo que se perdía por la zona defensiva del visitante. La clave del éxito del Newcastle fue empezar a recurrir a las individualidades de jugadores como Yohan Cabaye y Ben Arfa, y las constantes apariciones de Djemba Ba y Papiss Cissé.
De esta forma comenzaron a llegar los goles. Rondando los treces minutos de la primera parte, Ben Arfa realizó una gran jugada individual para librarse de encima a dos defensores y mandar un centro; Cissé cabeceó y luego de que la pelota rebotó en el travesaño, Cabaye marcó el 1 a 0.
Tan solo cuatro minutos más tarde, aparecería nuevamente el francés Cabaye para meter un magnífico pase entre líneas que terminó aprovechando Papiss Cissé para poner el segundo gol del Newcastle.
Ya en el segundo tiempo, de entrada el Newcastle avisó que las cosas no iban a ser muy distintas ya que tan solo a los 25 segundos Djemba Ba tuvo una clara chance de aumentar el marcador tras un centro de Ben Arfa, pero el delantero senegalés no logró controlar bien la pelota.
A los 56 minutos, luego de un gol bien anulado a Cissé, Cabaye consiguió anotar el tercer gol partido con un esquinado remate desde el borde del área.
El cambio de James Perch en lugar de Yohan Cabaye a los 61 minutos significó prácticamente el final del partido, porque de ahí en más Newcastle dejó de llegar con tanta claridad y facilidad al área del equipo visitante y se preocupo más en hacer tiempo y mantener el resultado. Los dirigidos por Tony Pulis por su parte nunca tuvieron idea de cómo atacarle al equipo local, y salvo una ocasión de Peter Crouch luego de un corner, no tuvo más oportunidades.
Wigan Athletic, Manchester City y Everton serán los rivales en estas tres últimas fechas que determinarán la suerte del Newcastle que todavía tiene la fe intacta en conseguir e tercer puesto final en la tabla que lo coloque de manera directa en la próxima UEFA Champions League.
