
Revancha. Tras su floja actuación en el anterior partido ante Blackburn de Gea se reivindicó y fue figura
En Ewood Park, Manchester United ganó 2 a 0 y le sacó cinco puntos de ventaja al City, cuando quedan siete fechas para el cierre del torneo. Recién en el minuto 81’, el fabuloso disparo de Antonio Valencia desde el borde derecho del área, abrió el marcador. Cuatro minutos más tarde, Ashley Young, que había ingresado por Paul Scholes, selló el resultado final y desató la fiesta de los seguidores visitantes.
Sólido, eficaz y contundente podrían ser tres de los adjetivos más precisos que describen a este equipo, en la vigesimosexta temporada que dirige el escocés Alex Ferguson. Sin un fútbol fluido y vertiginoso, con un ritmo más pausado de tenencia y con jugadores de gran manejo técnico, Manchester United impone su idea de juego colectiva y acorrala contra las cuerdas a sus rivales. Generalmente, exprime la mayoría de las virtudes rivales y potencia al máximo su juego, desde la precisión de Michael Carrick hasta la explosión y la contundencia de Valencia y Wayne Rooney. Tal es así, que los Diablos Rojos han marcado contra todos sus rivales en Premier League, salvo en la derrota por 3 a 0 frente a Newcastle en la 20º fecha del campeonato inglés.
En el comienzo del encuentro, el conjunto visitante tomó la iniciativa de juego y generó peligro con un Chicarito Hernández moviéndose entre líneas, aprovechando las libertades que otorgaban los centrales Dann y Hanley. De este modo, el mexicano avisó a los seis minutos con un remate mordido que se fue lejos del arco. Y luego, tras la primera corrida por derecha de Valencia, su disparo fue contenido en dos tiempos por Robinson, que de milagro se encontró con la pelota.
Llamativamente Rooney participaba del encuentro pero lejos del área y se asociaba junto a Carrick como un enlace más. Esta imagen se repetiría durante los 45 minutos iniciales, como así también la insistente manera de utilizar los centros de Valencia para derrumbar una defensa que, a esta altura, ya no corría grandes inconvenientes.
Aquél 31 de diciembre de 2011, los Rovers ganaban en Old Trafford 3 a 2 con una floja actuación del arquero David De Gea, justamente el día que Alex Ferguson celebraba sus 70 años de vida. Hoy, en su reencuentro, De Gea se luciría en dos ocasiones sobre el cierre de la primera parte, tras descolgar un bombazo de Marcus Olsson con una volada magistral, y un cabezazo de Hanley a la salida del corner; ambos por encima del travesaño.
Ya en el segundo tiempo, el United seguía aprovechando la facilidad con la que Valencia ganaba el carril derecho. De todos modos, los centros no causaban ningún peligro a Paul Robinson, que con sus puños despejaba todo tipo de inquietudes.
Las situaciones de gol eran escasas y Alex Ferguson mandaba a Welbeck y Giggs al campo en lugar de Hernández y Jones, ambos de floja actuación. Sin embargo, este tramo del encuentro perteneció al conjunto local que explotaba la velocidad de sus extremos Olsson y Hoilett. A los 77 minutos de juego, Nzonzi habilitó al sueco que conectó un preciso centro y Evans despejó extraordinariamente cuando Yakubu llegaba para conectar el remate.
Dos minutos más tarde la alerta de gol no abandonaba el área del arquero español, pues la posibilidad más clara del Blackburn la tuvo Yakubu, ya que sin la pegajosa marca de Evans encima intentó una chilena que no logró darle violencia al impacto.
Pero en el mejor momento del Blackburn, la percepción de Ferguson y la exigencia del ecuatoriano por derecha abrieron el marcador en el minuto 81’: un extraordinario remate con el borde externo del botín atravesó toda el área y se coló en el palo más lejano de Robinson, quien jamás esperó un disparo desde esa posición.
Ya con el resultado de su lado, Ashley Young engañó al central Orr y cerró el pleito con una asombrosa media vuelta desde la medialuna del área, inatajable para Robinson.
Con este triunfo, Manchester United le sacó cinco unidades de diferencia al City que había empatado frente al Sunderland 3 a 3 el pasado sábado. A falta de siete fechas para el cierre, el equipo de Ferguson tomó ventaja en la lucha por el título y los Citizens deberán esperar a la 36º fecha cuando se vuelvan a ver las caras por la Premier League. Por su parte, los dirigidos por Steve Kean cayeron en la zona de descenso por diferencia de gol.